• Luis Angel Rincon

Islas del Caribe divididas en dos países

Como viajero siempre me ha llamado la atención la geografía. Recuerdo de niño haber pasado horas sobre muchos atlas detallando dónde estaba y cómo eran los países que quería conocer.

Me gustaban mucho sus formas y en mi inocencia me preguntaba quién les había dado esa forma: ¿por qué Italia parecía una bota?, ¿quién decidió que Rusia fuera muy grande y Andorra tan pequeño?

Ya de adolescente empezó en mí una especie de rebeldía. No me gustaba el hecho de que existieran fronteras. Me cuestionaba por qué esas divisiones arbitrarias debían separarnos y mantenernos alejados, ajenos los unos de los otros.

Aún hoy no me gustan las fronteras ni los nacionalismos. Me parecen absurdos y la causa más profunda de muchos enfrentamientos entre comunidades o paí

ses que sueles tener demasiado en común.

Lo extraño de estas divisiones se hace más evidente en casos como los de Chipre o Irlanda. Una pequeña isla debería formar una sola nación, como un solo cuerpo, pero no es así.

Hoy quisiera hablarles un poco de este fenómeno en dos pequeñas islas del Caribe: San Martín y la isla de La Española.

En la sociedad dominicana está muy extendido el criterio de que la Isla de la Española es la única en el mundo compartida por dos estados. Esto no es cierto. Aunque sí debemos admitir la diferencia radical que existe entre República Dominica y Haití.

La verdad es que este peñasco de tierra, surgido del fondo del océano, conocida como La Española o Isla de Santo Domingo fue la primera tierra colonizada por los europeos en las Américas a finales del siglo XV.

Luego le tocaría albergar a dos naciones muy distintas culturalmente. Nada parece hermanar a estos dos países. Ojalá fuera distinto. Incluso en la vegetación y en la calidad del suelo. A los dominicanos parece haberles tocado todas las riquezas que esta isla era capaz de dar.



En cambio, la pequeña isla de San Martín tiene 87 kilómetros cuadrados de extensión y, aunque esté ubicada en el Caribe, tiene como curiosidad que es compartida por dos países europeos.

El norte de la isla es territorio francés, su idioma oficial es el mismo que hablan en París y su bandera es la tricolor, además de que cantan la Marsellesa y la gente paga todo con euros.

Sin embargo, el sur de la isla es parte del Reino de los Países Bajos, su idioma oficial es el neerlandés, pero es un territorio autónomo, con una moneda propia, el florín caribeño, además de una bandera y legislación propias.

Cómo me gustaría ver algún día, a la dos países de la Española, viviendo en la armonía y fraternidad que mantienen en San Martín. Ya ven, aún sigo soñando con que se borren las fronteras.

  • Negro del icono de Instagram

©2019 by Salir de Venezuela. Proudly created by me, Luis Ángel Rincón.