• Luis Angel Rincon

Cuando la nostalgia nos pega: buscando un pan de jamón en Luxemburgo + receta

Ya estamos en el mes de diciembre y los que vivimos lejos de Venezuela empezamos a tener nostalgia de escuchar una gaita o ver un plato con comida navideña. No hay nada más sabroso que comer una hallaca con pan de jamón, ensalada de gallina y pernil. Ninguna navidad estará completo sin nuestro plato tradicional.

No recuerdo bien por qué, pero de pequeño era un verdadero Grinch cuando llegaba la navidad. Con el pasar de los años y la gran distancia entendí el valor de esta época del año. Cuánto me gustaría poner el arbolito, las luces y las decoraciones junto a mi familia.

Hoy extraño pasar diciembre en Venezuela. Extraño esa navidades donde todos mis amigos, así estuviéramos ya regados por el mundo, volvíamos para reencontrarnos y ponernos al día con un viaje a la playa o una subida al Ávila.

En mi casa era fundamental por estas fechas comprar el pan de jamón. Ya para mi mamá era una tradición salir los primeros días de diciembre y comenzar su peregrinaje buscando el mejor pan. Solía comprar varios. Uno lo probábamos entre todos, como una especie de adelanto a las festividades, y los otros se guardaban para servirlos en la cena de 24 de diciembre.

Recuerdo que unas navidades, ya lejos de Venezuela, me pegó la nostalgia por esta tradición y, aunque me encontraba en Luxemburgo, me empeñé en conseguir lo más cercano a un pan de jamón.

Incluso pensé en hacer uno, pero no contaba con un horno y el apartamento donde me encontraba era tan pequeño que no hubiera podido hornear nada sin que pareciera que estuviera provocando un incendio.

Como unas semanas antes había tenido la suerte de conseguir una harina PAN por internet, se me ocurrió probar a ver si alguien en esa fría y hermosa ciudad tenía reservado un pan de jamón. Esto fue en 2015 por lo que no había todavía muchos venezolanos regados en Europa.

Y no me van a creer, pero lo conseguí. En un foro encontré una pareja de maracuchos que estaban ofreciendo hallacas para los nostálgicos. Se me ocurrió preguntarles y me dijeron que justamente habían hecho pan de jamón para ellos, pero que me podrían vender uno.

Me dijeron que celebrar las navidades a nuestra manera se trata de un asunto de vital importancia es una tradición que fuera de Venezuela, sólo los que pueden compartir apellido suelen conservar.

Estaba delicioso, aunque no tenía el mismo gusto que los panes hechos en Caracas. Además fue un gasto que mi presupuesto de viajero me reclamó por mucho tiempo. Pero bien que valió la pena.

Pasados los años, después de sufrir unas cuantas decepciones, y con un horno disponible, decidí hacer mi propio pan de jamón a ver qué tal me iba.

Me leí la receta de Claudio Nazoa que me hizo reír por lo original del procedimiento. Aunque al final me fui por la receta tradicional que presenta Miro Popic en su libro sobre los panes venezolanos.

Después de muchas metidas de pata, la cara de desaprobación de Sonya y de quemar unos cuantos kilos de harina, logré un pan de jamón que me convenció. Acá les dejo la receta:

Ingredientes

1 taza de agua tibia

3 cucharadas de levadura para pan

4 cucharadas de azúcar

1 panelita de 100 g. de margarina

1 taza de leche

3 huevos

1 kilo de harina de trigo, más 1 taza

1/2 kilo de jamón en lascas o lonjas

250 g. tocineta en lascas o tiras

1/4 kilo de pasas

1/4 kilo aceitunas rellenas

1 cucharadita de sal

Preparación

Poner en un recipiente una cucharada de azúcar, el agua tibia, revolver y colocar la levadura, dejar en sitio cálido y tapado por 20 minutos.

Aparte derrita la margarina y cuando esté fría agréguela a los huevos batidos, añada la leche, la sal y el resto de azúcar. Mezclar con la levadura y agregue la harina poco a poco, mezclando hasta que sea una masa que no se mueve con cuchara de madera, es decir, que deba amasar con las manos. En una mesa o sobre mármol, coloque harina y vierta la masa para amasarla, agregando la harina poco a poco y amasando, hasta que la masa no se pegue a las manos. Deje en reposo, tapada (sin corrientes de aire), por una hora.



Ponga la tocineta a freír sin aceite para que suelte la grasa.

Después de una hora, tome la cuarta parte de la masa para un pan pequeño, o la mitad para un pan grande. Estire la masa con un rodillo sobre la mesa, con harina para que no se pegue a ésta, y forme un rectángulo de unos 2 cm. de grueso.

La masa estirada, debe ser sobada con el aceite de la tocineta y luego cubierta con lascas de jamón. Ponga varias hileras de la tocineta y sobre esta vierta puñados de pasas y las aceitunas enteras o cortadas. Enrolle sin apretar uniendo bien los bordes.

Coloque en una plancha, engrasada y enharinada. Con pedacitos de masa haga adornos sobre el pan y déjelo en reposo y tapado una hora. Hornee a 375º F por 45 minutos o hasta que esté cocido. Unos diez minutos antes de sacarlo del horno, puede pintar con huevo batido la superficie y meterlo de nuevo al horno, para que tome un color dorado más bonito.

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