• Luis Angel Rincon

¿Cruzar de Panamá a Colombia? Un viaje para verdaderos aventureros

Como debíamos seguir a Colombia, una vez que dejáramos Panamá, Sonya me pregunto si podíamos irnos por carretera, para así disfrutar los paisajes. Por lo que se nos ocurrió preguntar al personal del hotel dónde debíamos tomar los autobuses para seguir a Colombia.

Nos quedaron viendo con cara de circunstancia, como si fuéramos sospechosos de un crimen. Uno de los recepcionistas, un muchacho muy amable que insistía en hablarnos en inglés a pesar de que le respondíamos siempre en español, nos explicó porque cualquier panameño se extrañaría ante el absurdo de nuestra pregunta.

Todo viajero debe asimilar que, a pesar de ser un solo continente, no hay ninguna posibilidad de viajar por tierra de Panamá a Colombia, debido a la zona del tapón del Darién, una selva muy espesa y difícil de atravesar.

No existe una carretera que comunique los dos países, ya que una vez construida se corre el riesgo de que la selva se la trague.

También hay que tomar en cuenta que la seguridad toma un papel preponderante en este “cierre de fronteras”. Ni Panamá ni Colombia tienen intereses políticos de conectar Centroamérica con Suramérica, debido al tráfico de drogas. El tapón del Darién es conocido por ser una zona de escondiste para bandas paramilitares.

Aun así, siempre hay aventureros a los que ninguno de estos obstáculos los detiene. Pero, como ya les dije, son verdaderos aventureros para lanzarse en tal travesía.

La ruta es muy agotadora. Desde Ciudad de Panamá se debe tomar un 4x4 que los lleve hasta Cartí en la región Guna. Una vez allí se empieza a negociar para encontrar una lancha que los lleve hasta Puerto Obaldía en la que pueden sellar la salida de Panamá.

Normalmente deben permanecer en ese pueblito un día completo a la espera de que arribe una lancha que los lleve hasta Capurganá donde les sellarán la entrada a Colombia.



Luego deben tomar otra lancha hasta la población de Turbo. Aunque ya se encuentren en Colombia, el viaje no ha terminado. Les faltaría tomar un autobús hasta Montería y luego otro autobús por lo menos hasta la ciudad de Cartagena.

Como les dije, toda una odisea, propia de viajeros expertos.

Es un viaje difícil en el que hay que olvidarse de las comodidades como tarjetas de crédito y luz eléctrica. Quienes toman este camino, lo hacen más por deporte y diversión. No hay nadie emigrando de esta manera, por lo menos legalmente.

Algunos viajeros muy osados cuentan que se tardaron unos cuatro días en hacer este recorrido, si contaban con suerte, ya que a otros les tomó más de una semana porque las lanchas en las que viajaban eran muy lentas o porque simplemente no había lanchas.

En realidad no hay empresas de transporte que cubran estas rutas. Los viajes los realizan pobladores de la región que no tiene ningún tipo de organización, ni horarios ni precios oficiales, por lo que hay que prepararse para estar regateando precios continuamente.

En promedio, desde que se sale de Ciudad de Panamá hasta que llegan a Cartagena, se puede gastar unos 200 dólares por persona. Una cantidad absurda si se tiene en cuenta que Sonya y yo conseguimos con Wingo, sin salir del hotel, unos pasajes de Panamá a Bogotá por 150 dólares.

Aun así nos quedamos con esa espinita. Al parecer los paisajes son muy hermosos y nada puede reemplazar la sensación de esta cruzando por el pequeño punto que une a todo el continente.

Acá les dejo uno un video de un viajero que sí se atrevió a semejante aventura:



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